Promover
la humanización y en consecuencia el redescubrimiento
de lo que es normal durante el ciclo reproductivo y neonatal.
Favorecer,
desde antes del embarazo, los derechos y el rol protagónico
de la mujer que pare y del bebé que nace, ofreciéndoles
un ambiente de seguridad, confianza y respeto, además
de habilidades técnicas de quienes las acompañaremos
en esta etapa.
Reconocer
el potencial que tiene la partería profesional y tradicional
en el logro de esta meta, en atención a sus necesidades
y realidades, con una especial consideración a las
que asisten poblaciones de alta marginación.
Propiciar
el inicio y la evolución de estrategias y acciones
conducentes al mejoramiento de programas y políticas
gubernamentales, con base en evidencias científicas.
Difundir
información y llevar a cabo estudios en torno a modelos
y prácticas benéficas en la atención
al parto, tanto en sistemas modernos como en poblaciones rurales
e indígenas.
Hacer
efectiva la incorporación de las recomendaciones sobre
la atención segura al parto y nacimiento propuestas
por la Organización Mundial de la Salud.
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