Primal,
Costa Rica, 28 de mayo, 2002
Las
personas que en Costa Rica trabajan por la humanización
del parto tuvieron un motivo de cierta alegría con
la noticia de la semana pasada respecto a la atención
de los partos en el Hospital de las Mujeres. Sin embargo,
aclaran, “no podemos quedarnos contentas con esas cifras,
pues tenemos que asegurarnos de que eso sea realmente así
y de que el resto de los hospitales donde se atienden partos
en Costa Rica, avance al 100% de la humanización
en su atención”.
El
28 de mayo del 2001, día internacional por la salud
de las mujeres, el movimiento por la humanización del
parto Primal comenzó su campaña permanente por
la humanización del parto. Pocos días antes
de cumplirse el aniversario de ese lanzamiento, el Hospital
de las Mujeres anunció a la prensa algunas medidas
tomadas, según el doctor José Francisco Castante
ya se están practicando en ese centro médico.
Sin embargo, algunas activistas por la humanización
del parto ponen en duda tales aseveraciones: “Nos parece
un signo muy positivo el hecho de que se estén anunciando
estas medidas, pero nos quedan algunas dudas sobre la veracidad
de esos anuncios”. Asimismo, Primal, una asociación
sin fines de lucro conformada por mujeres y hombres activistas
por la humanización del parto, manifestó que
“primero que nada, si por fin se acepta que la episiotomía,
piquete, no es necesaria y hasta peligrosa, por qué
se sigue practicando; en segundo lugar, habría que
comprobar, en el trabajo diario del Hospital, para ver si
tales cifras son ciertas; y en tercer lugar, nos parece muy
positivo que un hospital avance en el camino de la humanización
del parto, pero el país necesita que los 80.000 partos
al año sean humanizados, no solamente 7.000”.
Desde el 28 de mayo del año
pasado, hace exactamente un año, el grupo Primal ha
publicado una serie de afiches y folletos informativos sobre
la situación de la atención del parto en Costa
Rica. En el material publicado el 28 de mayo del 2001 se catalogaba
al piquete como una práctica riesgosa. Asimismo, investigadoras
como Henci Goer explican que “la episiotomía rutinaria
o profiláctica es el ejemplo perfecto de un procedimiento
obstétrico que persiste a pesar de la falta total de
evidencia a su favor y una cantidad considerable de evidencia
en su contra”. En las declaraciones a la prensa, José
Francisco Cascante, aceptó la peligrosidad del piquete
y anunció su reducción en un 10 o 15%. La pregunta
que se hacen las activistas de primal es “¿por qué
no detener esa práctica mutiladora de los genitales
de las mujeres? ¿por qué dejar que a un 15 o
16 por ciento de las mujeres le apliquen la episiotomía
que, además, trae importantes consecuencias negativas
a su sexualidad?”
“Nos alegra, también, la
reducción de la realización de cesáreas
en el Hospital de las Mujeres aunque se debería hacer
caso al llamado de la OMS que recomienda no más de
un 10% de cesáreas”. Además, explican, debería
extenderse a todos los hospitales públicos del país
y también a los privados, que tienen alarmantes tasas
de hasta el 90% de realización de cesáreas.
Según el reglamento de salud
vigente, la mujer tiene derecho a estar acompañada
en la labor de parto. Esto se irrespeta en todos los hospitales
del país, incluso en el de las mujeres. “No podemos
seguir hablando de porcentajes, deben permitir a todas las
madres estar acompañadas por una persona de confianza.
Esto ayuda a que su proceso sea más llevadero en un
ambiente extraño y frío como son todos los hospitales”.
La segunda etapa de la campaña
de Primal demanda la “libertad de movimiento en el parto”
y actualmente se encuentran juntando firmas para hacer una
petición formal ante al Ministerio de Salud Pública.
En la carta que ya han firmado centenares de mujeres y hombres
de todo el país y el extranjero se dice que “no existe
evidencia ni justificación alguna para obligar a las
mujeres a permanecer acostadas durante el proceso del parto.
Esto, más bien, dificulta, prolonga o imposibilita
la dilatación y el nacimiento. Además, provoca
sufrimiento en el bebé”. Se recomienda que se anime
a la mujer a buscar y utilizar la posición que prefiera.
Asimismo, concluye la carta: “quienes firmamos esta petición
queremos contribuir al cambio a favor del parto humanizado.
Cambiar la forma de nacer, cambiará la forma de vivir”.
Una tercera etapa de la campaña,
a concretarse en 2003, consistirá en realizar experiencias
piloto dentro de los hospitales para crear espacios de verdadera
humanización del parto. Esto consiste en acondicionar
una sala para la realización de experiencias centradas
en las necesidades de las mujeres, capacitaciones a las mujeres,
personal de salud y un grupo de personas que acompañarán
la experiencia de las madres.
Todas estas acciones, según
sus impulsoras, pretenden que la sociedad costarricense avance
hacia la humanización del parto: “queremos que cambien
las normas de atención del parto; que existan lugares,
fuera de los hospitales, donde se de la adecuada atención
humanizada y, por qué no, llegar al ideal del parto
en casa, práctica que se está realizando cada
vez más en los países más avanzados en
materia de salud”.
Más información:
www.cosmovisiones.com/primal
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