Prácticas en el Control prenatal
recomendadas para el personal de salud que realiza control
prenatal:
Nutrición:
· Recibir ácido fólico antes del embarazo
y durante el primer trimestre
· Suplementación con Fe solamente si éste
está indicado, sabiendo que un nivel de hierro más
bajo considerado habitualmente como indicador de anemia,
es fisiológico durante el embarazo
Atención médica:
· Abandonar las evaluaciones tradicionales perinatales
con score de riesgo, ya que las mismas no pueden predecir
quiénes desarrollarán complicaciones. En lugar
de esto, observar a las mujeres que no se encuentren en
riesgo, permaneciendo vigilantes en todo momento ante cualquier
signo fuera de lo normal. Una clasificación de "riesgo"
debe ser flexible y abierta a ser revisada.
· Reducir el número recomendado de consultas
prenatales para las mujeres con embarazos normales con el
fin de disminuir el exceso de medicación y de hospitalización.
· Reducir el uso rutinario de exámenes ecográficos
durante el embarazo a solamente "con indicación"
o a una ecografía (alrededor de las 18 semanas) si
se prefiere.
· Minimizar la cantidad de pruebas de tamizaje durante
las consultas. Exámenes de sangre, presión
arterial y exámenes de orina para pesquisar proteinuria
son esenciales además de la medición de la
altura uterina. Los demás estudios deben realizarse
solamente si están indicados.
· Entender la sensibilidad y especificidad de cualquier
prueba diagnóstica utilizada. No indicar pruebas
que no tengan indicación clínica clara.
Cuidado psicosocial:
· Proveer preparación durante el embarazo,
parto y para la paternidad. Brindar adecuada preparación
e información como parte del cuidado. Incluir compañías
que la mujer elija en esta preparación. Reconocer
que los padres tienen necesidades propias como individuos
y no solamente como compañeros o acompañantes
de la pareja.
· Evaluar factores de riesgo psicosociales potenciales
que puedan influir en la mujer y su familia. Es útil
utilizar una escala como la Escala ALPHA para estos fines.
· Proveer a las madres de la historia clínica
de su embarazo y parto. Las madres guardan estos documentos
para asegurarse que los mismos van a estar disponibles siempre
que los necesiten.
· Brindar a las mujeres información basada
en evidencias científicas, y estimular su participación
en las decisiones acerca de su cuidado.
· No sentirse obligados, en ningún momento
del embarazo o el nacimiento, a brindar cuidados que no
estuvieran basados en evidencias científicas, aunque
éstos cumplieran con los intereses de la madre y
el niño, y fueran requeridos por la mujer o su familia.
· Ofrecer un enfoque individualizado acerca de la
atención en todo momento.
· Alentar el desarrollo de protocolos locales de
atención.
Alimentación del Niño:
· Estimular la lactancia materna como el mejor método
para alimentar al niño. No recomendar ninguna preparación
para las mamas, ya que ésta no es efectiva.
Recomendaciones para la Atención Intraparto:
Primer estadio:
· Uso del partograma para registrar y monitorear
el progreso del trabajo de parto. Limitar los exámenes
vaginales para evaluar el progreso realizándolos
cada 4 horas en trabajos de parto normales y cada 2 horas
cuando se llegue a la línea de alerta del partograma.
· Minimizar la cantidad de intervenciones durante
el trabajo de parto; particularmente evitar la introducción
de cualquier dispositivo dentro de la vagina. Estimular
una política de "manos libres".
· Abandonar el uso de rasurado y enema.
· Estimular la deambulación durante el trabajo
de parto.
· Usar el estetoscopio fetal para monitorear la frecuencia
cardíaca fetal.
· No restringir líquidos durante el trabajo
de parto, y permitir que las mujeres con trabajos de parto
que progresan normalmente, ingerir comidas livianas si las
necesitan.
Apoyo sicosocial:
· Proveer cuidado permanente durante el trabajo de
parto y no dejar a la mujer sola.
· Estimular la presencia de una persona que la mujer
elija para que la acompañe durante el trabajo de
parto y el parto. Proveer "doulas" (acompañantes
entrenados) en el caso de ausencia de una persona, y estimular
su presencia además de la presencia de la familia,
si la mujer lo requiriera. Notar que los padres no siempre
son la compañía adecuada para apoyar a sus
parejas, y que ellos también pueden beneficiarse
de recibir un apoyo adecuado.
· Usar un sistema rotativo de parteras para facilitar
el trabajo en los momentos de mayor actividad.
· Respetar la privacidad de las mujeres y su dignidad
en todo momento durante el embarazo, el parto y el post
parto.
· Ser sensible a las necesidades culturales y las
expectativas de las mujeres y sus familias.
Período expulsivo:
· Usar una posición levantada si la mujer
lo elige durante el parto. Evitar el uso de la posición
supina para el parto, y particularmente la posición
de litotomía (con las piernas levantadas). Abandonar
las camas de parto tradicionales para los partos normales.
Usar una cama standard si se elige una cama para el parto.
· No realizar episiotomía de rutina (o perineotomía
o incisión mediana).
· No suturar rutinariamente los desgarros o los cortes
menores: las pequeñas heridas pueden usualmente cicatrizar
solas. Suturar cuando esté indicado.
· No realizar exámenes del cuello después
del parto en forma rutinaria excepto que exista evidencia
de hemorragia.
· Las tasas de cesárea deben ser entre 5%
y 15% en cualquier institución, dependiendo del nivel
de atención.
· Usar la tecnología más sencilla disponible
en lugar de técnicas sofisticadas si esta tecnología
está apoyada por evidencia fuerte acerca de su utilidad.
· Usar el método de Misgav Ladach (Starr)
para la cesárea cuando sea posible.
· No aumentar los costos en cuidados que no sean
esenciales; una compañía para brindar apoyo
durante el trabajo de parto es esencial, no un lujo. Los
costos de cuidados que no son necesarios (por ejemplo, televisión
en las habitaciones) pueden ser cubiertos por la iniciativa
privada.