Autora: Debbie A. Díaz Ortiz Partera. CPM, MPH
Red Latino Americana y del Caribe para la Humanización del Parto y del Nacimiento. Puerto Rico
Revisado: Agosto, 2008
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La autonomía en la partería es un concepto que abarca;
la potestad para regir intereses peculiares mediante sus normas y la entera independencia y facultad del ejercicio de la profesión que permite lazos de interdependencia saludables
Para fortalecer la autonomía de las parteras dos conceptos de base tienen que estar claros y son; su definición y los aspectos que identifican la profesión, tanto de las parteras profesionales como tradicionales, por las siguientes razones:
Vemos que la comunidad internacional de comadronas en Noruega en el 1996, expuso los aspectos de identificación necesarios para ayudar a presentar una profesión completa en si misma y son;
Sobre las definiciones existen varias. Una de las más utilizadas y poderosa para sólo las parteras con estudios formales es la de la Confederación Internacional de Matronas. La RELACAHUPAN* y MANA ambas poseen definiciones sobre la partera tradicional o empírica que se ajustan a la realidad social y política de esta región. Y, tba (por sus siglas del inglés) es cualquier persona que trabaje en partos y no se rija por la definición considerada por la Organización Mundial de la Salud que es la de la CIM. La Alianza Internacional de Parteras redactó una definición que incluye a todas las parteras.
Y, que particularidades posee la autonomía (observar donde estamos fuertes y donde necesitamos de ayudas);
Según Robbie Davis-Floyd, La Autonomía implica;
1. Reconocimiento oficial como servidora de salud primaria.
2. Privilegios de prescripción de medicamentos farmacéuticos.
3. Relación de colaboración con los médicos, en otras palabras;
a. No requerimientos de supervisión médica sobre la labor de las parteras.
b. Que un médico no tenga que estar presente cuando una partera atiende a una mujer.
c. Que una partera no tenga que firmar acuerdos con su médico de respaldo.
7. Regulaciones que le permitan una práctica amplia, incluyendo cuidado
ginecológico, partos vaginales luego de cesárea, partos de nalgas y de
gemelos.
8. Privilegios de hospital y el derecho de transportar a una mujer al
hospital y de atenderla si el plan de un parto en el hogar resultó en
un transporte.
Estos puntos se enviaron a países de las Américas y Holanda para cotejar sus prácticas con los aspectos de la autonomía arriba mencionados. A otros de la región se les preguntó si de forma alguna otra profesión dominaba sobre la de las parteras. También se adquirió información sobre que hacer para fortalecer nuestra autonomía . Los países y grupos que respondieron o que la información pudo ser recopilada fueron; Argentina, Bahamas, Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Holanda , Jamaica, México, Perú, Puerto Rico, Trinidad y Tobago y Uruguay . Se recogió información de organizaciones internacionales de parteras y de salud.
Las repuestas sobre las carencia de autonomía básicamente se centraron en:
La intervención médica en los partos normales (reciben el bebé o se responsabilizan y supervisan la labor); pago de partos hospitalarios pero no los domiciliarios en el mismo país; reembolsos a través de los médicos; partera amedrentadas para que no trabajen (eliminando la opción de las madres), discriminadas sicológica y emocionalmente (ambas, profesionales y tradicionales); supervisadas por enfermeras, leyes de parteras que no se ponen en práctica, leyes sin vigencia o ausencia de ley. Falta de desarrollo en prácticas especiales y de equipo en lugares aislados y con necesidades; parteras que sólo pueden asistir en el hogar y no entran a hospitales por temor; Modelos educativos para parteras institucionalizados y altamente técnico que coacciona y prevalece sobre las necesidades de la madre y su bebé y que termina dominado por el médico; parteras no pueden atender partos de nalgas o gemelos.
SOLUCIONES EXPUESTAS
Crear un concilio de parteras. Si eres partera en una organización de enfermeras las parteras deberían crear una organización para su profesión o un capítulo aparte con su presidenta y personas relacionadas. Toma menos tiempo que tratar de convencer a la gente sobre su posición y desarrollo de práctica, y siempre vas a tener almas gemelas con quien compartir este trabajo. Reúnete con gente que ya tenga grupos hechos uno de ellos y excelente es Ser Parteras, ONG, Argentina.
Desarrollo de destrezas de liderazgo. Individuos o grupos pioneros, que tienden a comenzar de pocas personas, usualmente poseen personalidades transformacionales -son agentes de cambios-. Estudios demuestran que son los que saben trabajar con la intuición, percepción y con preferencia a las sensaciones *. Sin descartar metodologías como herramientas. La tendencia de estos líderes es hablar con autoridad moral, con profunda honestidad y tienen una intensa lealtad y comprensión hacia su profesión. Se ha observado que tienen una tendencia a desarrollar astucia política, de permitir envés de restringir y de enfocar 1ro en los seres humanos y 2do en las soluciones.
Crear, y compartir si se le solicita, documentos escritos sobre la partería donde se compile; Las necesidades de las madres según su cultura, guías de capacitación para parteras profesionales y tradicionales y de seguridad de práctica, certificaciones especiales, Ej. Para asistir gemelos, bebés de nalgas, PVDC*. Estos documentos creados por las parteras se pueden utilizar para una legislación de ley o un reglamento. De no tener un mínimo de documentos medulares se ha visto que los gobiernos junto a otros profesionales crean la partería.
Es esencial que las parteras revisen las legislaciones y regulaciones ya escritas y consideren nuevos planteamientos. En cualquier revisión de ley la presencia de las parteras es indispensable, pues es ella, su profesión y su trabajo los afectados.
Desarrollar escuelas de parteras con modelos establecidos donde sean reguladas y dirigidas por parteras, Ej. CASA en México. Los gobiernos, la Organización Mundial de la Salud, Mamacash, Women Global Fund son organizaciones que pueden ayudar económicamente o dirigirle a solicitar dinero o recursos en otras fundaciones.
Establecer clínicas donde existe reconocimiento legal para parteras. Se han establecido clínicas registradas de maternidad dirigidas por parteras con resultados excelentes y la tendencia de las comunidades es apoyarlas. Fundaciones como las mencionadas ayudan a estos proyectos.
Aliarse con varias organizaciones internacionales y nacionales y personas o grupos informales que puedan ayudarle a representar su práctica ante país. Reconocer las fuerzas e información que cada una ofrece.
Utilizar las declaraciones internacionales que reconocen la partería como autónoma, el parto en el hogar adecuado y formas de trabajo en equipo sin detrimento de las parteras.
Utilizar la definición de partera profesional creada por su país o la sugerida por la Confederación Internacional de Matrona por su fuerza internacional. Utilizar la definición de partera tradicional establecida por la RELACAHUPAN*, por su estar acorde a la idiosincrasia de nuestra región.
La confederación Internacional de Parteras y la Alianza Internacional de Parteras ambas responden, son accesibles a las personas que solicitan su ayuda y tienen mecanismos de ayuda para las parteras. Las Confederación es más clara hacia las parteras profesionales, la Alianza ofrece más información sobre las parteras tradicionales.
Obtener de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el documento Making Pregnancy Safer, 2004, se encuentra en español y es gratis. En el se favorece a la partera como la profesional más adecuada para las madres. Y, los documentos creados por la RELACAHUPAN sobre la partera tradicional, formas de mantener su práctica y trabajo como primaria de asistente al parto de forma digna, segura y estudiada.
Se necesita que las organizaciones de Partera, todas las internacionales y nacionales siempre colaboren y estén unidas. Superando pequeñas o grandes diferencias de poco tiempo o de muchos años por el bien de todas las parteras y por las futuras generaciones. Mantenerse ante el mundo unidas y fuertes es vital (tolerar no es arriesgarse) .
Y saber que las relaciones más importantes son las que se crean en el país de uno con nuestras madres y familias, colegas, las enfermeras, médicos amigos, hospitales. En ocasiones estas pueden ser las más retantes, pero mantenerse con ese grupito especial que ama a las parteras y surgir de ahí crea la base para lograr una gran diferencia.
Recordar la autonomía de las parteras no es negociable
Referencias y colaboraciones;